El filo de la navaja
"-¿Recuerdas cómo Jesús se retiró al desierto y ayunó durante cuarenta días? Al cabo de los cuales, cuando sintió hambre, el diablo se acercó y le dijo: si eres el hijo de Dios di a estas piedras que se conviertan en pan. Pero Jesús no cayó en la tentación. El diablo le llevó después al pináculo del templo y le dijo: si eres el hijo de Dios tíráte ahí abajo. Pero de nuevo Jesús resistió. El diablo le llevó entonces a una alta montaña y le mostró los reinos del mundo y dijo que se los entregaría si se postraba y le adoraba.. Pero Jesús dijo: Apártate, Satanás. Ahí termina la historia según el bueno e ingenuo de Mateo. Pero no fue así. El diablo era taimado y se acercó a jesús una vez más y le dijo: Si aceptas la vergüenza y el oprobio, la flagelación, una corona de espinas y la muerte en la cruz, salvarás al género humano, pues en ningún hombre cabe hallar un amor más grande que éste, que un hombre dé su vida por sus amigos. Jesús aceptó. El diablo se rió hasta que le dolieron los costados, pues conocía el mal que los hombres cometerían en nombre de su redentor.
Isabel me miro indignada.
- ¿De dónde diablos has sacado eso?
-De ninguna parte. Me lo acabo de inventar.
- Me parece una estupidez y una blasfemia.
- Sólo quería decirte que la seguridad en sí mismo es una pasión tan arrebatadora, que junto a ella hasta el hambre y la lujuria pierden importancia. Arrastra a su víctima a la destrucción mediante la más alta afirmación de la personalidad. El objeto del sacrificio puede carecer en absoluto de valor. Eso no importa. No hay vino tan embriagador, amor más demente, ni vicio que de tal manera domine. Cuando el hombre se sacrifica a sí mismo supera durante unos momentos al mismo Dios; pues, ¿cómo puede un Dios, infinito y omnipotente, sacrificarse? Lo más que puede hacer es sacrificar a su único Hijo. "
(Somerset Maugham)
No es de los mejores libros que haya leído, pero no está mal, y tiene partes que son una joya, como las reflexiones alrededor del personaje de Larry (del que ya estoy profundamente enamorada jejeje), acerca del sentido de la vida. Copiaría páginas enteras (especialmente de ese capítulo 6 que no tiene desperdicio y que, como Santi-san sabe, es el mejor), pero ahora no tengo más tiempo y tampoco quiero aburrir con un tocho insoportable, así que quizás otro día siga escribiendo de aquí. Hoy me conformo con ese cachito (quizás parezca muy grande en la Nutrimática, pero en el libro es algo menos de una cara) que me gustó nada más leerlo. Es una idea curiosa. Después de todo, lo que otros llamarían actitud Zen puede ser simplemente autocomplacencia...

0 Comments:
Post a Comment
<< Home